POR QUE SÍ ES RESPONSABLE
EL ESTADO
Por Raúl Ramírez Baena*
Una cosa es que no
pueda atribuírsele la responsabilidad directa al presidente
de la República, y otra
muy distinta decir que las desapariciones ocurridas en Iguala
no son un crimen de
Estado. La desaparición forzada es siempre un crimen de Estado.
Santiago Corcuera, miembro
del Comité sobre las Desapariciones Forzadas de la ONU
Mi reconocimiento y
aprecio al Mtro. Daniel Solorio Ramírez
La concepción simple del Estado lo define como la unidad
constituida por territorio, población y gobierno. En una democracia liberal y Republicana,
como la nuestra, la representación del Estado se encuentra en los poderes
constituidos mediante el sufragio efectivo.
Para efectos del Derecho Público, del Derecho Internacional
de Derechos Humanos y del Derecho Humanitario Internacional, son los Jefes de
Estado los representantes y responsables de sus respectivos países ante su
pueblo y el mundo. En México, el Jefe de Estado es el Presidente de la
República.
La base jurídica de la
responsabilidad del Estado en torno a la Desaparición Forzada
El Artículo 1º.
Constitucional atribuye a “todas las
autoridades” la obligación de “promover, respetar, proteger y garantizar
los derechos humanos”, y les impone el deber
de “prevenir, investigar, sancionar y
reparar las violaciones a los derechos humanos”.
En sus artículos relevantes en materia de desaparición
forzada de personas, el Pacto
Internacional de Derechos Civiles y Políticos, ratificado por México,
dispone la protección a la vida, la prohibición de la tortura y otros tratos y
penas crueles, inhumanos o degradantes; el derecho a la libertad y a la
seguridad personales, al trato igual a todas las personas ante los tribunales,
a la presunción de inocencia y a la debida diligencia; al reconocimiento de la
personalidad jurídica (el derecho a tener derechos) y a no ser objeto de
injerencias arbitrarias o ilegales en la vida privada, familiar y domicilio, ni
ataques a la honra y reputación. Así también, todas las personas tienen derecho
a la protección de la ley contra esas injerencias o ataques.
De manera concreta, el Artículo 2º de la Convención Internacional para la Protección de todas las Personas
contra de las Desapariciones Forzadas, ratificado por México, define a la
Desaparición Forzada de personas como “el
arresto, la detención, el secuestro o cualquier otra forma de privación de
libertad que sean obra de agentes del Estado o por personas o grupos de
personas que actúan con la autorización, el apoyo o la aquiescencia del Estado,
seguida de la negativa a reconocer dicha privación de libertad o del
ocultamiento de la suerte o el paradero de la persona desaparecida,
sustrayéndola a la protección de la ley.”
La desaparición forzada
de los 43 normalistas de Ayotzinapa y el Estado Mexicano
Una desaparición forzada puede durar años, meses, días e
incluso, horas, aún y a pesar de que las personas aparezcan o se conozca su
suerte o paradero.
Como lo establece la Convención Internacional antes citada,
en la desaparición forzada de personas siempre hay responsabilidad del Estado
de que se trate, sea por acción, omisión o aquiescencia (terceros actuando en
nombre o representación de agentes del Estado).
En 2007 la Corte Penal Internacional encontró que el Estado
de Serbia no fue responsable del genocidio de 1995 en Srebreinca, pero que falló en tomar
todas las medidas dentro de sus capacidades para prevenir dicho genocidio, y fue condenado por ello.
Con respecto a la desaparición de los normalistas hubo graves
omisiones e irregularidades en la prevención y las hay también en la
investigación. Recordemos que hubo denuncias y advertencias previas al
Procurador General de la República y al Secretario de Gobernación sobre los
crímenes del entonces alcalde de Iguala. Sabían y no actuaron a tiempo.
La desaparición de los normalistas, seguida de la negativa u
omisión de la autoridad a reconocer dicha privación de libertad o del
ocultamiento de su suerte o paradero, sustrayéndolos a la protección de la ley,
crea un riesgo serio y constante para su vida, de lo que el Estado es
responsable como garante que es de
todos los derechos humanos (Artículo 1º Constitucional). El Estado no supo o no
pudo prevenir que eso no sucediera.
Por si fuera poco, la angustia y el sufrimiento causado a las
víctimas de desaparición con su detención indefinida y la ausencia total de
contacto con su familia y el mundo exterior, constituyen tortura. Y la falta de
certeza acerca de lo que ha ocurrido a las personas desaparecidas es una fuente
de sufrimiento constante y profundo para los miembros de su familia, lo que
constituye un trato cruel, inhumano y degradante para ellos.
Conclusión
Mal hace el presidente Peña Nieto, su partido y sus aliados,
en querer simplificar la crisis estructural del Estado Mexicano culpando a los
municipios con autoridades corruptas, al ex alcalde de Iguala, al ex gobernador
de Guerrero, al PRD, a López Obrador, a Lázaro Mazón y a “Guerreros Unidos”;
hacernos creer que los desaparecidos, los torturados, las fosas, la pobreza, la
violencia, la corrupción y la impunidad de años son culpa de ellos.
En respuesta a la movilización nacional e internacional, al #FueraPeña
y al #YaMeCanse, el régimen intenta contrarrestar con discursos y reformas que
en esencia no cambian nada y, lo más preocupante, bajo la sospechosa
provocación de infiltrados, reprime la protesta social como si ésta fuera la
generadora de la violencia. “Fuerzas oscuras intentan desestabilizar el
proyecto de nación”, aseveran Peña y Beltrones, y ordenan al PRI, al PAN y al
PVEM legislar para impedir las manifestaciones en la vía pública, como un mensaje
de endurecimiento y cerrazón con rasgos autoritarios, en lugar de rectificar el camino.
No hay salida para el gobierno de Peña Nieto: Como titular que
es del Estado Mexicano, es quien responde en su nombre por las violaciones graves a los derechos humanos. A la vista de los
organismos internacionales no hay municipios, partidos ni políticos responsables,
sino un Estado Mexicano responsable.
A pesar de vanos intentos de evasión, tarde o temprano Peña
Nieto tendrá que entregar cuentas por los crímenes de Estado, como la
desaparición de los 43 normalistas.
*Director de
la Comisión Ciudadana de Derechos Humanos del Noroeste
Mexicali,
B.C., Diciembre de 2014
No hay comentarios.:
Publicar un comentario