EL DESALOJO DEL MAGISTERIO, SINTOMA DEL FRACASO DEL RÉGIMEN
Por Raúl Ramírez Baena*
En solidaridad con las víctimas y damnificados en emergencia por las
lluvias
¿Hacia dónde lleva Peña Nieto a
un país con recesión en puerta, con crímenes al alza, con grupos de autodefensa
y en crisis política?
El desalojo de maestros de la
Plaza de la Constitución por las fuerzas federales y del Gobierno del Distrito
Federal, pese al triunfalismo, la justificación oficial y el aplauso de muchos,
representa lo peor de la política nacional.
El desalojo no es el fracaso del “diálogo”,
porque en los hechos éste nunca existió, a pesar de que es una herramienta
esencial de la política; al contrario, para el gobierno todo se centró en imponer
la Reforma Educativa (“no hay marcha atrás”, dijeron) y asegurar el primer
Grito de Independencia y Desfile Militar de Enrique Peña Nieto, con todo y
acarreados.
De haber existido visión social y
voluntad política, en el marco de la tan llevada y traída “Participación
Ciudadana”, el gobierno hubiera escuchado oportunamente las preocupaciones y
propuestas del magisterio respecto a dicha Reforma y sus leyes secundarias, en
especial la Ley del Servicio Profesional Docente, y evitarse todo el rechazo
que amenaza seriamente en crecer.
Este paquete de normas lleva la
clara intención de establecer un control político y laboral del magisterio
nacional, pasando por encima de sus derechos y de sus históricas conquistas
laborales. Elba Esther fue apresada no por corrupta, sino porque se oponía a
los términos de la Reforma, además, porque no pertenece al grupo político de
Peña Nieto y no servía ya a sus intereses.
Triste y lamentable el papel de medios
de comunicación y periodistas que, sea por intereses económicos y/o ideología
conservadora, avalan todo lo que diga y haga el gobierno, linchando hasta el
cansancio al magisterio, sin ética y sin escrúpulos, como antes linchaban a los
estudiantes del 68, a los zapatistas, al Comité Atenco, a la APPO, a López
Obrador, al SME, etc. Sembrando el odio, la confusión, la división y alentando
la violencia institucional, los argumentos se repiten una y otra vez por los
mismos de siempre. Y siempre habrá quien los vea, los oiga y les crea.
La explicación a lo anterior es
muy simple: El espectro aéreo de telecomunicaciones es un bien de uso común, propiedad
de la nación y soberanía del pueblo mexicano, pero las concesiones las da y
quita el gobierno al sector privado bajo sus muy particulares intereses. Algo
así como lo que quieren hacer ahora con Pemex y la industria energética.
En el caso del conflicto del
gobierno con el magisterio, haga usted la cuenta de cuántas entrevistas han
otorgado los medios locales y nacionales a los representantes de los maestros
en resistencia y cuántas se han realizado a funcionarios federales y locales y
al nuevo “líder” del SNTE. Salvo honrosas excepciones, los medios han difundido
hasta el cansancio la mentira de que los maestros no se quieren evaluar. El
ciudadano común no puede conocer a ciencia cierta los argumentos y propuestas de
la CNTE (¿adónde quedó el derecho de réplica?), a no ser en las redes sociales
que, con toda la fuerza de imaginación posible, intentan equilibrar a las
fuerzas del poder.
Ahora, cumpliendo con su papel de
mandatario, que no de Estadista, y con los compromisos adquiridos durante su
campaña, Peña Nieto, blindado y aislado del pueblo, está generando una crisis
nacional, aliado –no podría ser de otra manera- del capital financiero
internacional, del Departamento de Estado, del PRI, de sectores del PAN, de la
clase empresarial, de políticos oportunistas (algunos que se hacen llamar de “izquierda”)
y de los aduladores de siempre.
La falta de visión política y
social, de compromiso con la población y de interpretación correcta de la
historia de México por el régimen de Peña Nieto, en su lógica limitada del
poder, creyeron que quitando a la maestra todo se iba a solucionar. Ahora,
¿cómo dar marcha atrás al caos que provocaron?
Es obvio que uno de los estrategas
de este fracaso es Emilio Chuayffet, quien sin duda debe ser el primero en separarse
del cargo al demostrar su intolerancia, menospreciando a la CNTE como
interlocutora válida y amenazando con correr a los maestros. Miguel Ángel
Mancera, envalentonado, amenaza con reprimir a los maestros si intentan
recuperar el Zócalo al considerar su legítimo derecho a la desobediencia civil
como un “ataque al DF”. Como si fueran invasores.
Todo lo que pasa ahora puede hacer
crecer aún más el descontento popular, generar fuertes alianzas de solidaridad
entre diversos grupos sociales concientizados, golpeados por la crisis, la
desigualdad y las injusticias, y por el precipitado alud de “Reformas
Estructurales que el país necesita”. Puede también desencadenar una cuasi insurrección
popular que luego van a querer sofocar por la fuerza, esa misma que invocan y
aplauden los sectores más retrógrados del país.
En lugar de usar la política como
herramienta de solución de problemas y de conciliación, desalojan a los
maestros por la fuerza, abusan de la demagogia y se enfrascan obsesivamente en
más reformas, colocando al país en una situación en extremo delicada. Y luego
le van a echar la culpa a los maestros. Si con el desalojo del Zócalo
capitalino creyeron que se resolvía algo, se equivocaron nuevamente. Hoy, las
fuerzas populares en resistencia se están reagrupando y radicalizando, teniendo
como vanguardia al magisterio disidente del sindicalismo oficial.
Y por si fuera poco, Peña Nieto,
con su iniciativa de Reforma Hacendaria, se ha echado encima a estratos medios,
a una parte del gremio empresarial (sus aliados incondicionales que lo apoyaron
en la campaña) y a sectores del PAN, con el impuesto a las hipotecas, a las colegiaturas
privadas y el aumento al IVA en las fronteras, bajo la óptica del Banco Mundial
(ONU) de que en América Latina ha crecido la clase media por sobre la pobreza,
que se habrá de erradicar.[1]
Contradictoriamente, en México, según la Coneval, en 2012 creció el número de
pobres con respecto al año 2010 (500 mil),[2]
a diferencia de la tendencia en el resto de América Latina. Y lo que falta:
votar la Reforma Energética y las movilizaciones en su contra.
Quizá los genios estrategas de
Peña pensaron, bajo el supuesto del “voto mayoritario” que llevó a Peña Nieto
al poder, en sacar a como diera lugar y en el corto plazo las reformas
estructurales (cambios para reforzar el modelo de economía de mercado, no el
Estado de Bienestar), capear el vendaval y, después, gobernar con relativa
tranquilidad el país. ¿Usted cree? Manlio Fabio ha de estar ya, sin duda,
ocupado en el conteo regresivo.
Triste papel el de la mayoría de legisladores
que, sin analizar las iniciativas, consultar y representar verdaderamente a las
y los ciudadanos, sino obedeciendo a sus caciques, partidos e intereses,
cumplen fiel y dócilmente su papel por un puñado de prebendas que sub-bajan su
calidad humana y su ética política como representantes populares.
Esta conducta generalizada, fomentada
por la partidocracia y sus cuotas de poder (incluso hay legisladores puestos
ahí para representar intereses particulares y financieros), como signo
inequívoco de la corrupción, forma parte de la grave crisis política, ética y
moral que sufre el país y que, por ahora, no vemos cómo se pueda superar en el
corto plazo. No en vano los ciudadanos ya no se sienten representados por sus
diputados y senadores.
Por último, una PROPUESTA muy en
serio:
El gobierno, a través del
Instituto Nacional para la Evaluación de la Educación, va a evaluar el
desempeño de los maestros y de ello depende su PERMANENCIA en el trabajo, aún a
costa de sus derechos ganados. Esto, según el gobierno, para garantizar la
calidad de la EDUCACIÓN FORMAL.
En justa medida, ¿el gobierno no
ha pensado en evaluar el desempeño de los medios de comunicación, sobre todo
electrónicos, y su impacto en la EDUCACIÓN INFORMAL de la niñez? Es indudable
que lo que enseñan los medios electrónicos a la población -sobre todo a los
menores- repercute en su capacidad de raciocinio y en su forma de interpretar
la realidad física y social.
Con una evaluación a la calidad
de la enseñanza informal de estos medios se podría decidir su PERMANENCIA en
las concesiones del espectro aéreo, propiedad y soberanía de la Nación. Así,
estudiosos pudieran evaluar el impacto en el aprovechamiento académico de los
menores como efecto de los mensajes de radio y TV, incluso, de impresos como TV
Notas y TV Novelas; de los efectos que provoca en los procesos de
enseñanza-aprendizaje la mercadotecnia neoconductista tipo Carlos Alazraki (“Dale
un Madrazo al Dedazo”) teniendo al sexo, la droga, la violencia criminal y de
género, los chismes de la farándula y la política, como ejes principales del
lucro.
Esto serviría para hacer lo que
otros países, que sí regulan los contenidos en los medios, incluso la veracidad
de los mensajes publicitarios, al considerar el espectro aéreo como patrimonio
estratégico nacional, como la Banca y los energéticos, evitando así la
alienación de la población, con una formación integral con sentido humano, crítico
y científico, impulsada para lograr una de las máximas aspiraciones de la
humanidad: El DERECHO A LA FELICIDAD.
*Director de la Comisión Ciudadana de Derechos Humanos del
Noroeste, AC
Septiembre de 2013